Qué Es El Parkour

¿Qué es el parkour? – Explicación para niños

Correr, saltar, trepar y pasar obstáculos con fluidez, eso es el parkour en su más puro estado. Para que tengas una idea, es como si estuvieras en un videojuego y tu misión es llegar de un punto A a un punto B buscando el camino más directo y sin parar. No compites con otros, más bien buscas superar los retos que encuentras usando el cuerpo, la cabeza y la coordinación.

Quienes practican parkour se llaman traceurs (o traceuses si son chicas). Ellos entrenan para saltar con seguridad, para caer sin hacerse daño y para encontrar soluciones creativas frente a muros, barandillas o bancos. El parkour es una mezcla entre gimnasia, aventuras en el patio y juegos de agilidad. Para muchos niños, el parkour puede parecer riesgo o exageración, pero bien enseñado es una manera fantástica de aprender a controlar el cuerpo, ganar confianza y mejorar la atención.

En este artículo veremos de dónde viene el parkour, cómo fue cambiando con los años, qué movimientos básicos existen y cómo puedes practicarlo de forma segura y divertida.

El parkour, desde su nacimiento hasta la actualidad

Como concepto, el parkour nació de ejercicios militares y métodos de entrenamiento que enseñaban a superar obstáculos de forma útil y rápida. En el siglo XX, un hombre llamado Raymond Belle practicó muchas habilidades de resistencia y desplazamiento que luego inspiraron a su hijo David Belle. David y un grupo de amigos en Francia transformaron esos ejercicios en algo llamado parkour durante los años 80 y 90; buscaban moverse con agilidad por su barrio y lo llamaron “parkour” cambiando la palabra francesa parcours para que sonara más fuerte.

Dentro de Lisses y otras ciudades de Francia aparecieron grupos como los Yamakasi, que entrenaban juntos y mostraban vídeos de sus saltos y acrobacias. Esa difusión por televisión y luego por internet hizo que el parkour viajara a otros países. Con el tiempo se diferenciaron dos ideas parecidas: parkour, centrado en la eficiencia del movimiento de un punto a otro; y freerunning, que incorpora acrobacias y movimientos más expresivos y creativos. En ambos conceptos se organizan escuelas, clases en gimnasios y competencias amistosas, pero el espíritu sigue siendo aprender a moverse con respeto por uno mismo y por el espacio público.

Hoy el parkour se practica en parques, gimnasios y centros deportivos; también aparece en películas y vídeos que muestran trayectos sorprendentes. Parte de su evolución viene de poner reglas de seguridad, enseñar técnica y adaptar los ejercicios a edades y niveles. Un simple entrenamiento que nació en barrios franceses alcanzó a niños y jóvenes de muchas ciudades, que ahora quieren aprender a moverse con esa creatividad.

Empezar en el mundo del parkour

Si quieres probar, empieza con ejercicios fáciles y seguros. Primero, aprende a correr con control; corre 10-20 metros manteniendo buena postura y aterrizando con las rodillas flexionadas. Segundo, practica saltos cortos y aterrizajes; salta desde una altura baja (un bordillo) y aterriza con las dos piernas al mismo tiempo, doblando las rodillas. Tercero, entrena el rollo; desde una pequeña caída hacia adelante, haz una rodadura diagonal sobre un hombro para que la fuerza se distribuya.

Cuando controles saltos bajos, prueba saltar una pequeña distancia entre dos marcas en el suelo (salto de precisión). Practica también vaults bajos sobre bancos anchos, manteniendo las manos firmes y el cuerpo cerca del obstáculo. Siempre repite los movimientos con calma antes de acelerar. Y nunca lo olvides, un compañero o un profesor puede darte retroalimentación y señales de seguridad que ayudan mucho a mejorar.

Aquí tienes algunos ejercicios y consejos divertidos para practicar en el parque o en el patio con seguridad:

  • Caminar sobre una línea recta en el suelo para mejorar equilibrio.
  • Saltos de rana (pies juntos) entre dos marcas para precisión.
  • Subir y bajar bancos bajos manteniendo control.
  • Rodar sobre colchonetas tras un pequeño salto para aprender la caída.
  • Haz sesiones cortas (15-30 minutos) donde alternes juego libre y ejercicios dirigidos; así el cuerpo no se cansa demasiado y el aprendizaje es más efectivo.
  • Si una técnica cuesta, vuelve a un ejercicio más fácil; en parkour se avanza paso a paso y celebrar los pequeños logros motiva a seguir aprendiendo.

Movimientos básicos del parkour que debes conocer

Siempre se abre con el salto de precisión: saltar y aterrizar con los pies juntos en un punto pequeño, como una estaca en el suelo; ayuda mucho al equilibrio. Luego está el rollo o caída rodando, que se usa para absorber la fuerza después de un salto grande y proteger la espalda; aprender a rodar bien es fundamental. Otro movimiento es la barrera o vault, que sirve para pasar por encima de un obstáculo usando las manos como apoyo.

También están la trepa (subir por una pared baja o un muro con manos y pies), el monkey vault (pasar con las piernas a un lado mientras las manos sostienen el cuerpo) y las carreras de aproximación, que son las carreras cortas para tomar impulso antes de un salto. Si vas a iniciarte en el parkour, lo mejor es practicar cada uno sin prisa y sobre superficies seguras; primero lento, luego más rápido. Conservar la postura, mirar adónde vas y doblar las rodillas al aterrizar reduce el riesgo de lesiones.

¿Qué hay que hacer para practicar sin hacerse daño?

La seguridad es la parte más importante cuando se empieza en parkour. Antes de intentar cualquier salto, tienes que calentar. Procura mover tobillos, rodillas y hacer estiramientos suaves para que los músculos estén listos. Practicar con un entrenador o en una clase de parkour para niños ayuda a aprender la técnica correcta y a progresar sin prisas. Si no hay un curso, empezar en superficies blandas (césped, colchonetas) y en saltos bajos es una regla útil.

Como en cualquier deporte, tienes que conocer tus límites (no imitar saltos muy altos), pero además, procura usar calzado con buen agarre, mirar el lugar antes de saltar y practicar las caídas rodando. Evitar espacios peligrosos (bordes altos sin protección, tráfico o ventanas) y pedir siempre a un adulto que supervise son normas clave. Con paciencia y práctica responsable, el parkour es una actividad muy alejada del peligro.