Los murales son grandes dibujos o pinturas que se hacen directamente sobre una pared o una superficie amplia. A lo largo de la historia, los murales han sido una forma peculiar de contar historias, mostrar ideas e incluso expresar sentimientos. Las personas han utilizado los murales para dejar mensajes o decorar los lugares donde vivían desde los tiempos más antiguos. En la actualidad, los murales siguen siendo una manera artística de comunicar algo, y los podemos ver en escuelas, edificios públicos o calles de las ciudades.
Un mural no es solo un dibujo grande, sino que representa una forma de arte que puede reunir a muchas personas para que trabajen juntas uniendo su talento. Algunos murales se pintan en grupo, como proyectos escolares o comunitarios, y eso hace que las personas se sientan parte de algo importante. Además, los murales ayudan a embellecer espacios y a transmitir valores como el respeto, la amistad o la historia de una comunidad en particular.

Una vez que comprendemos lo que son los murales, podemos apreciar mejor el arte que nos rodea y entender cómo las paredes también pueden contar historias. En este artículo, veremos qué son los murales en una explicación para niños, para tener claro cómo se hacen y por qué son tan importantes para el arte y la cultura.
¿Qué es un mural?
Un mural es una pintura o imagen de grandes proporciones hecha directamente sobre una pared, techo o superficie grande. La diferencia de un mural con otros tipos de cuadros, es que algunos de estos últimos se pintan sobre lienzo o papel, pero el mural forma parte del lugar donde se realiza. Debido a esto, cuando alguien pinta un mural, debe pensar en el tamaño de la pared, en los colores que se usarán y en el mensaje que quiere transmitir, ya que estos pueden representar personas, paisajes, animales o escenas de la vida cotidiana.
Desde tiempos antiguos, los murales han sido una forma de comunicación visual, pues en las cuevas prehistóricas ya existían pinturas que mostraban animales y escenas de caza. Las imágenes que se presentaban en estos espacios no solo servían como decoración, sino que también servían para compartir historias o creencias específicas de los habitantes. En la actualidad, los murales se utilizan para expresar ideas, recordar momentos importantes de la comunidad o historia humana e incluso pueden ser utilizados para hacer más bonito un espacio.
¿Cómo se hace un mural?

La creación de un mural requiere de una buena planificación, ya que lo primero es elegir la pared o el lugar donde se va a pintar. Después, es necesario diseñar un boceto, que es una versión pequeña del mural donde se decide qué figuras y colores se van a utilizar, un paso clave que no se debe tomar a la ligera, para que el dibujo final quede equilibrado y claro. Una vez que el diseño está listo, se limpia la superficie y se comienza a dibujar con lápiz o tiza las líneas principales.
Una vez que se realice el trazado de los principales elementos del mural, llega el momento de aplicar los colores que se hayan definido anteriormente. Las pinturas pueden variar según los objetivos que se tengan para el mural, pues algunas personas emplean pintura acrílica, mientras que otras prefieren pintura en aerosol o incluso mosaicos hechos con cerámica o vidrio. Las diferentes técnicas tienen su propio estilo y requieren paciencia por parte de las personas que las realizan. Los artistas también deben cuidar los detalles, porque el tamaño del mural hace que cualquier pequeño error sea más visible. Finalmente, se puede aplicar una capa protectora para conservar los colores por un tiempo más prolongado.
Murales famosos en la historia
Los murales han tenido un papel relevante en diferentes épocas y lugares del mundo a lo largo de la historia del arte. Por ejemplo, en México existieron grandes artistas como Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, quienes pintaron murales que contaban la historia del país y hablaban de la vida del pueblo. En estos murales se pueden ver trabajadores, campesinos, niños y mujeres que representan la fuerza y la unidad de una nación.
En otros lugares, como Italia, existen murales muy antiguos en iglesias y palacios, aunque la gran mayoría fueron creados durante el Renacimiento, pero muestran escenas religiosas o mitológicas que enriquecen la cultura hasta nuestros días. Por otro lado, también existen murales modernos en ciudades de todo el mundo que expresan mensajes sobre la naturaleza, la paz o la igualdad. Lo más destacado y especial que todos ellos tienen en común, es que buscan transmitir una idea a las personas que los observan.
¿Qué nos enseñan los murales?

Los propósitos de los murales son múltiples, ya que no solo sirven para decorar sino que también enseñan a través de sus imágenes. Las personas pueden aprender sobre historia, cultura o valores importantes gracias a los murales. En este sentido, un mural puede mostrar cómo era una ciudad en el pasado o representar una causa que necesita atención, como el cuidado del medio ambiente o la igualdad de derechos. De esta manera, los murales se convierten en una forma de educación visual que es capaz de hacer reflexionar a los espectadores.
La observación de un mural también invita a pensar y por eso se dice que es una herramienta poderosa para provocar cambios, ya que cada color, forma o personaje tiene un significado especial. En algunas ocasiones, lo que el artista quiere decir no se entiende a primera vista, pero al mirarlo con atención se descubre un mensaje escondido, y es por esta razón que aprender a mirar un mural ayuda a desarrollar la imaginación y puede hacer que valoremos más el arte que nos rodea.

